Análisis Styx: Shards of Darkness
Lo mejor
  • Las posibilidades que ofrecen los escenarios para realizar las misiones.
  • Mejora en casi todos los aspectos a su antecesor.
Lo peor
  • Pocos niveles y duración en general.
  • Se echan de menos más escenarios distintos.
78%Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
84%

El maestro de las sombras más maloliente y vengativo vuelve con la intención de llenarse los bolsillos. Styx: Shards of Darkness, juego del que os traigo este análisis en su versión para PC, es la secuela de Styx: Master of Shadows. Ambos siguen la historia de Styx (como era de esperar por el nombre), un trasgo dedicado al robo y al asesinato, siempre que saque tajada de ello. Con el sigilo como mejor arma, aunque mejor no menospreciar su daga, este trasgo (o goblin, como prefiráis llamarlo) ahora se gana la vida en el estercolero que es el pueblo humano de Thoben.

Una vez más, le destino le guarda sorpresas al «bueno» de Styx, teniendo que visitar Korrangar, ciudadela de los elfos oscuros, entre otras nuevas ciudades. Venganza y ganar una buena cantidad de dinero y ámbar serán las motivaciones de nuestro trasgo para embarcarse en una aventura que oculta oscuros secretos.

Styx: Shards of Darkness parte de la misma premisa que su precuela. El jugador controla a Styx, un trasgo que utiliza cualquier recurso a su disposición para infiltrarse con sigilo y robar o asesinar a sus objetivos. Es, por tanto, un juego en el que moverse por las sombras sin ser detectados es de vital importancia para completarlo.

Pero ¿cómo funciona el sigilo de Styx: Shards of Darkness? Para empezar, nuestra daga tiene unas runas marcadas que nos indicarán cuál es nuestro nivel de ocultación. Cuantas más runas brillen, más escondidos estaremos a ojos enemigos en términos de iluminación. Por supuesto, que estemos rodeados de mucha oscuridad no impedirá que un enemigo cercano se percate de nuestra presencia, también tendremos que aprovechar el mobiliario y el escenario para pasar desapercibidos; escondernos detrás de paredes o muebles, debajo de las mesas, en túneles o en las alturas estará a la orden del día.

Algo similar ocurre con el ruido: correr en lugar de movernos agachados generará ruido que hará sospechar a los guardias, así como caer desde las alturas, rodar o golpear ciertos objetos (sillas, jarrones, etc.). Al igual que ocurría en Master of Shadows, las alfombras amortiguan el sonido de los pasos y las caídas.

Sin ámbar y sin cerveza, Styx pierde la cabeza

Para pasar entre las filas enemigas, en Styx: Shards of Darkness tendremos diferentes habilidades. Aunque con las básicas (agacharse, rodar, poner la espalda a la pared, saltar, trepar, asesinar y asesinar sigilosamente, invisibilidad y clonar trasgo, con la que «vomitaremos» un clon que podremos controlar) podremos progresar en el juego, también tendremos 5 árboles de habilidades que mejorar, cada uno dedicado a una faceta del juego (sigilo, asesinato, percepción, clonación y alquimia). Cada una de ellas mejora las habilidades existentes o da nuevas facultades a Styx.

Análisis Styx: Shards of Darkness - 1Es importante señalar que algunos problemas o molestias de Master of Shadows han sido corregidas en Shards of Darkness. Por ejemplo, la manía de Styx de escalar cuando se agarraba a un saliente ya no está, ahora tenemos que ordenarle que termine de subir. Esto es algo casi esencial para permanecer escondidos cuando tenemos que estar subiendo entre distintos niveles de altura.

Cuando el sigilo falla y nos descubren, podremos o intentar escondernos hasta que acabe la alerta o eliminar a los guardias que nos ataquen (si es que no acaban con nosotros antes). Siguiendo la estela del juego anterior, Styx no puede atacar en este tipo de combates. Tendremos que rodar para esquivar los ataques o presionar el botón de parar en el momento justo para repeler el ataque. Será en ese momento cuando podamos aprovechar la apertura para saltar y asesinar al enemigo. Esto ahora es más sencillo de realizar que en el juego anterior, aunque algunos enemigos tienen armas más poderosas que antaño.

En esta entrega, Styx también puede crear objetos, como pociones, dardos, ganzúas, trampas venenosas… Estos objetos solo pueden ser creados en una mesa de trabajo; estas se pueden encontrar en el escondrijo del trasgo o en algunos puntos de los distintos escenarios. Para poder fabricar los distintos tipos de objetos, tendremos que desbloquearlos en el árbol de alquimia. Si no, nuestra capacidad de creación estará reducida a pociones de vida, dardos y poco más. Por supuesto, cada objeto requerirá distintas materias primas que iremos encontrando según juguemos.

Los enemigos, típicamente guardias, tendrán un medidor circular sobre su cabeza una vez entremos en su línea de visión u oigan ruido. Este medidor primero se irá rellenando de un color gris. Si se completa, pasará a amarillo, que indicará sospecha e irán a investigar qué ocurre. Si este se rellena completamente, pasará a naranja o a rojo. Ningún ladrón que se precie quiere llegar a eso: significa problemas de los gordos.

Los guardias son de distintas clases, al igual que ocurriera en la precuela. Aparte de los siervos y los guardias normales, ya sean elfos o humanos, también encontramos otros que portan armadura completa. A estos no podremos asesinarlos con la típica puñalada trapera, sino que nos tendremos que valer de otras artimañas (envenenar la comida o la bebida, hacer caer un candelabro para que parezca un accidente…). A estos se suman los enanos, quienes no solo van con armadura completa sino también pueden oler por donde hemos pasado (lo dije antes, Styx es un trasgo maloliente).

¡Ey, rakash! ¿Quieres un poco de ámbar?

Análisis Styx: Shards of Darkness - 2Styx: Shards of Darkness cuenta con 10 misiones en total (un prólogo/tutorial más 9 misiones reales) que transcurren en unas pocas localizaciones. Al igual que ocurría con su precuela, la mayoría de los escenarios son reutilizados para varias misiones; esto se nota más a la hora de completar las misiones secundarias. No obstante, esto es menos descarado que en el juego anterior, quizás porque este dura algo menos, unas 11 horas para completarlo la primera vez (aunque tiene más misiones, el número de niveles por misión es menor que en Master of Shadows). Tras esto, aún quedan completar todas las misiones secundarias y conseguir todas las medallas de oro. Para conseguir todo esto podemos recibir la ayuda de un amigo, y es que esta entrega sí tiene un modo cooperativo online.

El apartado visual también ha mejorado con respecto a la entrega anterior, casi tres años más antigua. Los personajes y los escenarios tienen un mejor acabado, al igual que algunas animaciones. La construcción de los escenarios es muy buena, permitiéndonos distintas maneras de acceder a las diversas zonas de los mapas, logrando así que podamos optar por el estilo de juego que prefiramos, siempre teniendo en cuenta que es un juego de sigilo: ¿eliminaremos a cada enemigo que nos evite pasar por el camino más directo, o mejor trepar saltando entre salientes para tomar un rodeo por las alturas más seguro?

El juego llega con voces en inglés, cada raza con un acento distinto, y con textos en castellano. Esto es perfecto para no perderse los pequeños chistes de Styx, tanto mientras estamos jugando como en las secuencias, aunque mención aparte merecen las bromas que hace cuando morimos, algunas de ellas no aptas para todos los públicos.

En cuanto a la historia de Shards of Darkness, en esta ocasión su argumento es más simple que el de Master of Shadows, sin un gran giro argumental que nos deje pensando «eso no me lo esperaba». Sí que ofrece alguna sorpresa, pero no del calibre del anterior. Lo que está claro es que Styx sigue siendo Styx: un tipo la mar de vengativo y amante del ámbar. Al menos en esta ocasión las escenas cinematográficas están mucho más trabajadas que anteriormente.

En definitiva…

Styx: Shards of Darkness es una secuela superior a su original: mejora algunas mecánicas, ofrece más posibilidades de personalización del personaje y mantiene su buen humor. Aunque en el apartado técnico no es un juego de nueva generación y su precio de lanzamiento es algo alto para la cantidad de contenido que ofrece, no deja de ser un buen juego que gustará a la mayoría de fans de los juegos de sigilo, sobre todo si les gusta disfrutar de estos en cooperación con un amigo.

FICHA TÉCNICA

  • Nombre: Styx: Shards of Darkness
  • Desarrollador: Cyanide Studio
  • Distribuidor: Focus Home Interactive / BadLand Games
  • Plataformas: PC, PlayStation 4 y Xbox One
  • Fecha de lanzamiento: 14/03/2017
  • Género: Acción (sigilo)
  • Modos: Un jugador, dos jugadores
  • Idioma: Textos en español, voces en inglés
  • Web oficial

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