Análisis Total War: Warhammer
Lo mejor
  • Gran combinación entre Total War y Warhammer Fantasy
  • Cada facción tiene notables diferencias jugables.
Lo peor
  • Solo cuatro razas en el juego básico.
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Total War, la franquicia de juegos de estrategia desarrollada por Creative Assembly, se ha hecho un nombre en el género gracias a una visión y sistema de juego diferente al del resto de sus competidores. Ambientando sus juegos en diferentes conflictos históricos, han sabido ganarse una fanbase de importancia. Con el lanzamiento del que hasta ahora es el último juego de la franquicia, Total War: Warhammer, han cambiado ese rumbo en favor del mundo de fantasía creado por Games Workshop.

Manejando una de las distintas razas del universo Warhammer, el jugador intentará conquistar el Viejo Mundo y subyugar al resto de facciones, proclamándose caudillo de toda la tierra. Para esto se tendrá que valer de soldados, monstruos o magia, además de su propia inteligencia.

Total War: Warhammer sigue las pautas clásicas que se pueden ver en el resto de juegos Total War, aunque con diversas diferencias. Tras seleccionar nuestra facción (Imperio, Enanos, Condes Vampiro o Pieles verde, aunque podemos jugar más si compramos los DLCs), nos transportan al mapa de juego, el mapa del Viejo Mundo. Este mapa en 3D, visualmente detallado y de ambientación diferente según si la zona es de una facción u otra, está dividido en regiones y provincias. Cada región tiene un asentamiento, y varias regiones forman una provincia (entre 2 y 4 regiones, según el caso). Uno de los asentamientos de la provincia será su capital. Poseyendo todas las regiones de una provincia nos da la posibilidad de establecer un decreto provincial, consiguiendo así algunas bonificaciones.

Cada asentamiento puede ser mejorado hasta nivel 3, excepto el de la capital, que permite hasta nivel 5. Con cada nivel se desbloquea en ese asentamiento un espacio de construcción, y será en esos espacios donde levantemos los edificios necesarios para realizar nuestras gestiones bélicas. A saber: barracones para entrenar infantería, otros edificios para conseguir tropas de mayor calidad, mantener el orden público, mejorar los ingresos por turno, etc.

Análisis Total War: Warhammer - 2Esos ingresos son uno de los aspectos de mayor importancia, pues de ellos dependerá pagar a nuestras tropas y, en definitiva, mantener y mejorar nuestro ejército. Igual de importante es mantener el orden público en las provincias (que baje demasiado resultará en la rebelión de nuestros súbditos), así como la mejora del asentamiento, que mejorará la guarnición dedicada a su defensa.

Cada facción de Total War: Warhammer funciona de manera distinta. No solo tienen unidades completamente diferentes, sino que cada una de ellas tiene aspectos totalmente distintos al resto. Por ejemplo, los Enanos tienen su Libro de Agravios, donde apuntan cada ofensa o derrota sufrida con el objetivo de reclamar reparación (es decir, dar su merecido al agraviador); en cambio, los Pieles Verdes son una raza extremadamente combativa que necesita estar continuamente en guerra, ya que si no es así, sus orcos y goblins se enfrentan entre ellos (necesitan alguien con quien pegarse, sea del color que sea). Además, las regiones que puedes conquistar dependen de a quién pertenecen. Por ejemplo, los Condes Vampiros no pueden conquistar asentamientos Enanos, solo arrasarlos o saquearlos, pero sí pueden capturar los asentamientos humanos. Esos y otros cambios hacen que jugar con cada raza sea algo único y diferente.

Aparte de las unidades más clásicas (infantería cuerpo a cuerpo, arqueros, etc.) y algunas no tan clásicas (zombis o esqueletos con lanzas de los Condes Vampiro, incluso monstruos o gigantes), también reclutaremos a dos tipos de unidades especiales: los señores y los héroes. Los señores son los comandantes de los ejércitos, a quienes se unirán las tropas reclutadas, quienes las liderarán en combate y a quienes moveremos por el mapa de juego. Por otro lado están los héroes; estas unidades pueden integrarse en un ejército para ir a la batalla (a su vez, pueden ser hechiceros, soldados de renombre, etc.) o manejarse independientemente y utilizarlos como asesinos o para desgastar a los ejércitos enemigos.

No podemos olvidar tampoco el aspecto diplomático. Las relaciones con nuestros vecinos son de especial importancia, tener demasiados frentes de guerra abiertos a la vez puede suponer nuestra caída, más si tenemos en cuenta que el Caos estará achezando no muy lejos. Hacer tratados de paz, buscar aliados militares o comerciales, o absorber a otros clanes será en ocasiones de vital importancia.

Cuando la diplomacia no funciona, ¡a las armas!

Al igual que en el resto de la franquicia, en Total War: Warhammer no todo es manejado desde el mapa. Cuando atacamos o defendemos, tendrá lugar una batalla (¡esto es la guerra!). Un medidor nos dará una estimación de la diferencia entre las fuerzas combatientes, lo que nos ayudará a decidir si autorresolver esa batalla ya que el resultado es muy claro, o jugarla para estar seguros de hacernos con la victoria o causar grandes daños al enemigo aunque caigamos derrotados.

Análisis Total War: Warhammer - 1En las batallas necesitaremos utilizar nuestra astucia para colocarnos en una posición ventajosa de cara a la victoria. La lucha en un bosque dependiendo de la unidad o situar a nuestros arqueros con la ventaja de la altura son algunos de los aspectos a tener en cuenta cuando estamos en el fragor de la batalla, al igual que flanquear al enemigo para desmoralizarlo. Esto es lo que menos ha cambiado con respecto a otros Total War, salvo por las unidades que son completamente distintas y, por supuesto, la magia de los hechiceros.

Es aquí, durante las batallas, cuando el juego luce de verdad. Ver a cientos y cientos de tropas con gran nivel de detalle entrar en combate, acercar el zoom hasta que casi puedes sentir los golpes, escuchar el choque del acero o los gritos de guerra de cada una de las tropas serán un lujo para los amantes de las batallas bélicas. Por otro lado, la recreación del universo Warhammer, tanto en tropas como en escenarios, en combinación con la clásica manera de jugar y ver las batallas en la franquicia ha resultado en un acierto muy bien acabado.

Mención aparte merecen las fortalezas de Total War: Warhammer, pues han mejorado sustancialmente respecto a las de otros juegos de la franquicia, como Shogun 2. Ahora, en lugar de tener una fortaleza en el centro y poder asaltarla por cualquier lugar, solo puede ser atacada por uno o dos sitios (con más que espacio suficiente, eso sí), y la parte trasera de la fortaleza es pura escenografía (muy buena, por cierto, aunque es verdad que un universo de fantasía se presta más a ello). Ahora sí que parece un bastión y te hace sentir que asaltarlo será todo un desafío.

Como suele ser habitual en la franquicia, en Total War: Warhammer las campañas llegan a ser muy largas si no caemos derrotados. Ya sabéis lo que dice el dicho: «No se conquistó el Viejo Mundo en una hora». Y si guerrear contra la IA parece poco, siempre queda su modo online, en el cual podremos jugar una partida cooperativa con un amigo (aliados a la fuerza) o una cara a cara (donde nuestros objetivos serán independientes, aunque podemos aliarnos a través del sistema de diplomacia).

Objetivo: conquistar el Viejo Mundo

En definitiva, la combinación de Total War con Warhammer ha resultado en todo un acierto. Manteniendo el clásico enfoque de la saga, Creative Assembly ha introducido por primera vez un mundo de fantasía con facciones completamente distintas, a las que ha dotado de suficientes diferencias jugables como para cambiar nuestro enfoque a la hora de lanzarnos a la conquista. No obstante, que solo existan en un principio cuatro razas jugables hace que sea algo escaso en ese aspecto, sobre todo teniendo en cuenta su precio de salida. Sí, paulatinamente han ido sacando más en forma de DLC de pago (Elfos Silvanos, Caos, Hombres Bestia…), pero eso no quita que el juego original esté corto en cuanto a razas jugables.

FICHA TÉCNICA

  • Nombre: Total War: Warhammer
  • Desarrollador: Creative Assembly
  • Distribuidor: Sega
  • Plataformas: PC
  • Fecha de lanzamiento: 24/05/2016
  • Género: Estrategia
  • Modos: Un jugador, dos jugadores
  • Idioma: Textos en español
  • Web oficial

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