Análisis de Antigraviator
Lo mejor
  • Controles muy sencillos y eficientes.
  • Muy buen trabajo a nivel gráfico.
  • La sensación de velocidad.
Lo peor
  • Pocos modos de juego.
  • El sistema de trampas hace aguas.
  • El catálogo de naves es escaso.
72%Nota Final
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68%

El estudio belga Cybernetic Walrus nos lleva hasta el año 2210, época en la que los avances tecnológicos y los estudios en materia de antigravedad han permitido la creación del torneo intergaláctivo Antigraviator. Si la premisa de este juego de acción y velocidad os deja algo fríos, quizá sea más rentable hablar de una obra que bebe directamente de sagas míticas como WipEout o F-Zero, aunque con ciertos aspectos con los que intenta poseer personalidad propia.

Un juego que entra por los ojos

El primer aspecto que destaca en Antigraviator es su apartado visual. A pesar de que se trata de un título de bajo presupuesto, Cybernetic Walrus nos sorprende con un título muy llamativo a nivel gráfico, con diseños de coches bien trabajados, escenarios ricos en detalles y colorido que nos transportan rápidamente a la época escogida y una sensación de velocidad y fluidez de movimientos que hacen de él uno de esos títulos que demuestran que el trabajo duro, la ilusión y una buena base de conocimientos pueden superar en materia visual a obras con un presupuesto superior.

Si nos metemos de lleno en la jugabilidad, Antigraviator apuesta por unos controles sencillos que distan mucho de videojuegos de corte similar en los que tenemos que utilizar más botones para controlar estos vehículos que alcanzan velocidades absurdas. Acelerar, frenar, movernos a izquierda y derecha y un botón de acción es todo lo que necesitamos para derrotar a nuestros adversarios, un patrón muy sencillo que podemos aprovechar tanto con teclado como gamepad.

Además, Antigraviator ha sido pensado para el disfrute total del usuario, ya sea contra una IA muy bien trabajada o en carreras online que huyen de ligas y demás parafernalia tan arraigada en estos tiempos. El objetivo es correr sin más, pasarlo bien durante un buen rato, un gancho para todo tipo de jugadores que deja de lado las estúpidas guerras casual-hardcore.

El catálogo de modos de juego sí es bastante mejorable, ya que solo tenemos tres variantes de carrera. Por un lado, Carrera Simple tiene como objetivo llegar a la meta en las primeras posiciones para avanzar a las siguientes pruebas, mientras que Contrarreloj nos invita a superar los tiempos por vuelta de los rivales, un modo ideal para conocer a fondo los 31 circuitos disponibles (uno de entrenamiento, 15 normales y 15 inversos) y aprender a tomar cada una de las curvas. Por último, en Carrera a Muerte dejamos de lado la velocidad en favor de la destrucción, ya que el ganador será el último coche en pie, aunque llegados a este punto toca hablar del aspecto que más descolocado me ha dejado de Antigraviator: las trampas.

¿Power-ups? ¿Qué es eso?

Si habéis disfrutado de WipEout, Mario Kart o juegos similares, sabréis que los power-ups son indispensables. Ya sea ataques contra los rivales, ítems defensivos o turbos, este tipo de juegos suele contar con diferentes objetos que nos permiten conseguir ventaja en carrera, pero Antigraviator deja de lado su presencia en favor de una serie de trampas que, todo sea dicho, no se muestran del todo efectivas. Activarlas a veces es complicado, puesto que el tiempo disponible para hacerlo es mínimo teniendo en cuenta la velocidad a la que vamos, y por lo general las propias trampas son irrisorias, sin capacidad para cambiar radicalmente el progreso de la carrera.

Otro añadido es el progreso de las naves, mejoras que podemos implementar en cada vehículo de cara a mejorar sus prestaciones en carrera. Al igual que sucede con las trampas, se trata de un aspecto que busca dotar a Antigraviator de personalidad, pero también hace aguas, ya que apenas son palpables en el transcurso de cada prueba. Sí, se agradece que Cybernetic Walrus no se haya dedicado a lanzar un clon de WipEout y F-Zero, pero esas novedades con las que busca su hueco en los puestos de honor de los videojuegos de carreras futuristas hacen agua.

Conclusión

Antigraviator es un buen juego a nivel técnico, con unos gráficos muy llamativos, velocidades vertiginosas y FPS estables en todo momento. La facilidad a la hora de controlar las naves hace que cualquier jugador pueda disfrutarlo, y su enfoque directo hacia la diversión hace que podamos disfrutarlo tanto contra la IA como contra amigos en local o en línea.

Las pegas llegan a la hora de valorar los aspectos que buscan dotar a este juego de personalidad. Que no haya power-ups reduce en gran medida la emoción en carrera, ya que las trampas siempre están ubicadas en el mismo lugar y no es complicado aprender a esquivarlas, mientras que la progresión de las naves apenas aporta nada en cuanto a posibilidades de ganar las carreras con ayor facilidad.

En definitiva, un videojuego que sabrán disfrutar aquellos que han crecido con títulos en los que velocidad absurda y putear a los adversarios es el pan de cada carrera, aunque la escasez de opciones que doten de variedad a cada prueba hará que más de uno se aburra más rápido de lo esperado.

Ficha técnica de Antigraviator

  • Desarrollador: Cybernetic Walrus
  • Distribuidor: Iceberg Interactive
  • Plataformas: PC, PlayStation 4, Xbox One
  • Fecha de lanzamiento: 06/06/2018
  • Género: Velocidad
  • Modos: Un jugador, multijugador
  • Idioma: Castellano
  • Web oficial

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